Caminar varonilmente

Colócate frente al espejo en un ángulo de 45º grados, es decir, un poco de lado, pero no tanto.

Párate normalmente y observa con atención tu postura.

Asegúrate de echar tus hombros atrás, sacar el pecho pero no tan alto. No tan abajo tampoco.

Asegúrate de que tu espalda esté recta y tus piernas deben estar cerca una de otra pero sin tocarse.

Ahora, cuando camines, mantén la misma postura, pero ténsala un poco más. Sin embargo, no debes lucir tenso.

Cuando muevas tus piernas trata de no mover tu cintura ni sacudir tu cadera.

Mueve tus brazos atrás y adelante pero no tanto, y asegúrate de que no parezcan espaguetis. Recuerda, ligeramente tensados.

Sigue practicando estos pasos básicos pero recuerda que lo que quieres es mejorar. No hagas siempre las mismas posturas, trata de ir mejorando mientras practicas hasta que logres aprehenderlos por completo de manera que te salgan de forma natural.

Cuando sientas que lo haz dominado agrega tu propio estilo a tu paso. Pavonéate, no te limites. Actuar como alguien más solo hará que parezcas un poser, especialmente si de verdad llamas la atención.

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