Así trabajan los resortes

Los resortes, en ocasiones también llamados muelles, son unas de las herramientas más versátiles y que mayores aplicaciones tienen para toda clase de máquinas simples y complejas. Su utilidad se puede apreciar en casi todas las facetas de nuestra vida cotidiana, ya que sin ellos muchas de las tareas que realizamos serían aún más complicadas, por difícil que parezca de creer. La diversidad de usos que tienen los resortes, así como su eficacia, se debe a una propiedad física que fue descubierta por el científico inglés Robert Hooke en el siglo XVIII, y que lleva precisamente su nombre, Ley de Hooke. De acuerdo a este postulado científico, cada vez que un objeto es estirado de manera longitudinal, es decir, de lado a lado, este se alarga en la misma proporción que la fuerza que se aplica sobre él. En otras palabras, los resortes pueden soportar grandes fuerzas en dos direcciones opuestas, ya sea para mantener unidos dos objetos, o bien, para conservar una cierta distancia entre ellos, ya que, como veremos, existen varios tipos de resortes que sirven para cosas muy distintas. Se consideran tres clases de resortes, de acuerdo a su forma y su funcionamiento. Uno de ellos son los resortes de compresión. Pueden tener varias formas, cónicas o cilíndricas, aunque nunca dejan tener el clásico alambre enrollado en espiral. Esta clase de muelles se utilizan para soportar pesos e impedir que un objeto que está siendo sostenido por ellos toque lo que se encuentra debajo de él. Éstos se utilizan, por ejemplo, en los colchones para dormir, pues proporcionan el acolchado característico de los colchones; también en las plumas típicas para escribir de punta retráctil. Otros son los resortes de torsión, que son alambres enrollados sobre un eje llamado mandril y que tiene dos puntas que se extienden es sentido contrario Su uso es para aplicar una fuerza en dos direcciones contrarias y luego regresar a su posición original. Son característicos de las pinzas para ropa o para el cabello, cerraduras y muchos objetos de oficina. Finalmente, los resortes de tracción están diseñados para conservar unidas dos componentes de una máquina y tienen una argolla en cada extremo para engancharse a las partes en cuestión. El ejemplo más común de esta clase de resortes son los que se utilizan en las suspensiones para automóviles; gracias a ellos, los vehículos pueden soportar los impactos en topes, baches y otros accidentes del terreno sin sufrir daños.

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