Cómo tapar las grietas de una pared

Los muros de una casa tienden a agrietarse con el paso del tiempo, ya sea por los movimientos ocasionados por sismos y las vibraciones del suelo, o bien por defectos en la edificación. Reparar las grietas de una pared es muy sencillo y no requiere conocimientos especializados, por lo que uno mismo puede encargarse de resanarlas. Para ello se pueden utilizar cemento, masilla tapagrietas o cinta tapagrietas. Antes de abordar los distintos métodos para tapar grietas, debemos mencionar que si la grieta es demasiado grande o profunda, o si ya se ha resanado varias veces pero la cuarteadura vuelve a aparecer, puede significar que la estructura del edificio tiene problemas, por lo que hace falta la intervención de un profesional. Paso 1. Lo primero que se debe hacer es limpiar la zona alrededor de la grieta. Con una espátula, hay que raspar las orillas y eliminar todos los fragmentos de tierra y pintura, con el fin de que, la reparación no se desprenda. También hay que emparejar la superficie y dejarla libre de la grasa que se va acumulando en los muros con el tiempo. Paso 2. Si estás haciendo la reparación con cemento blanco o masilla tapagrietas, debes colocar el material por medio de una espátula y de manera perpendicular a la grieta. Conviene dar varias pasadas desde ambos lados, para que el material penetre bien en la grieta y no quede sólo como un parche superficial. Si utilizas la cinta tapagrietas, se debe tomar la medida de la grieta, cortar la cinta, retirar la protección del pegamento y aplicar, nada más. En caso de que la grieta sea profunda, habrá que aplicar un poco de yeso para ayudarla a adherirse. Paso 3. Hay que dejarla secar unas doce horas y comprobar si se requiere otra pasada. Cuando el material se seca, se compacta, y por ello es posible que aunque la primera aplicación parezca haber quedado al ras de la pared, al día siguientes se vea hundida. En ese caso, hay que dar una segunda aplicación. Paso 4. Después de tapar la grieta, hay que emparejar la superficie y eliminar los trozos de material seco que puedan haber quedado en los bordes de la grieta. Esto se hace con papel de lija no muy rugoso y en unas cuantas pasadas. Paso 5. Finalmente, ya se puede pintar sobre ella o colocar el papel tapiz.

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