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Decidirse a contratar una póliza de seguro es un paso importante en nuestra vida financiera ya que no solamente estamos pagando una buena suma de dinero por tener el respaldo de una compañía cuando tengamos un apuro, sino que también es un paso importante para nuestro futuro y para ver por nosotros mismos y nuestros seres queridos, pero muchas personas recomiendan tener un abogado de seguros con nosotros al momento de firmar el contrato, ¿a qué se debe esto? Carlos Figueroa de Lex & Co., un importante bufete de abogados que se ha dedicado a actuar contra la impunidad de las aseguradoras y la negligencia médica en México, asegura que en muchas ocasiones las personas no nos detenemos a ponerle a nuestros contratos la atención que necesitan, solamente buscamos el más barato o el que aparentemente es el más conveniente, lo firmamos y después, cuando nos vemos enfrentados a una cláusula que la póliza no cubre nos sentimos atacados y estafados por la empresa que realmente solo hizo su trabajo, esto es a lo que le llaman cláusulas escondidas o letra pequeña. Para evitar llevarnos una terrible sorpresa cuando la aseguradora no quiera cubrir los daños que nosotros tenemos entendido que debe cubrir, hay algunos tips que los expertos nos recomiendan seguir al pie de la letra: Sin importar lo que pase alrededor nuestro, debemos siempre leer con calma el contrato, todas y cada una de las cláusulas; si el agente está apresurando este paso, es nuestro derecho pedirle tiempo y hacerle todas las preguntas derivadas de dicha lectura. No debemos firmar nada en blanco. Esto parece algo muy obvio, pero existen algunas maneras de llenar espacios con cláusulas; si nos dan un documento que no tenga el espacio para firma inmediatamente después del texto, se recomienda hacer una o varias rayas en el espacio que queda entre el texto y la firma, así evitamos que el documento se edite después de firmado. Cuando estemos leyendo el documento, es importante preguntar por la característica que nos llamó la atención; en ocasiones las aseguradoras no nos dan el producto que nos atrajo la atención, sino “el que más nos conviene”. Cotizar es siempre una excelente opción, no solamente por los precios, sino por las coberturas y los hospitales. Los beneficiarios también pueden cambiar de una aseguradora a otra incluso siendo un paquete similar. Es importante que una vez elegida la aseguradora, nos encarguemos de investigar un poco sobre ella, así nos despejaremos un poco de dudas sobre su servicio y calidad. Todas las pólizas cuentan con un instructivo que nos orienta, aún así en cualquier momento que nos surja una duda los trabajadores de la compañía deben estar dispuestos a atendernos.

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