GuidePedia

0
La retención de líquidos es un problema que afecta hoy en día a muchas personas, tengan o no problemas de diabetes, pues los hábitos diarios incluyendo los deportivos y alimenticios muchas veces determinan cómo se va a comportar nuestro organismo al momento de desechar las toxinas. Hay personas para las que es muy complicado llevar una vida activa en cuanto a lo físico y esto los orilla a recurrir a terapias como el drenaje linfatico para que puedan evitar las desagradables consecuencias de retener líquidos que van desde la pesadez en las piernas hasta el cansancio en general.
La buena circulación sanguínea es parte de la salud integral y por lo tanto del bienestar, pues un cuerpo que retiene líquidos es un cuerpo cansado que después de largas jornadas laborales o días de extremo calor, no aguantará mucho esfuerzo y tendrá que detenerse a descansar en cada lugar que sea posible. Ya que es un padecimiento muy común, hoy en día hay muchas terapias que ayudan a que las molestias se aminoren y los líquidos fluyan: la presoterapia y tratamientos de cabina son los más comunes. Hablemos un poco de ellos.
Presoterapia: generalmente se usa en las estéticas de belleza para eliminar la celulitis, sin embargo también funciona muy bien para eliminar la sensación de presión en la zona de las piernas. Este tratamiento se hace con la ayuda de un traje que se ubica en las partes de las que se desea eliminar el exceso de líquido.
Drenaje linfático: el caso del drenaje linfático es especial pues se puede combinar con la presoterapia para obtener mejores resultados ya que este se hace de forma manual para eliminar o ayudar a mover los estacionamientos de agua y grasa en diferentes partes del cuerpo; a veces después del masaje se aplican vendas frías para mantener la zona bien despejada.
Nosotros podemos prevenir la retención de líquidos aumentando el consumo de los alimentos ricos en agua como las frutas y las verduras, ya que también contienen electrolitos; también podemos programarnos algunas actividades físicas, que si bien es cierto que hay personas que no pueden realizar actividades de alto impacto, algunas otras como caminar y hacer estiramientos por media hora nos ayudarán a sentirnos mejor.
Es recomendable, aunque suene algo irónico, beber ocho vasos de agua al día empezando por uno con agua tibia para que ayude a que nuestro intestino esté mejor preparado para recibir los nutrientes de los alimentos y los sintetice mejor.

Publicar un comentario

 
Top